

"Lo usé sólo una vez y el cambio se notó al otro día. Mínimo enrojecimiento que cedió en horas. Esperando los 14 días para volver a usarlo."
El envejecimiento visible tiene dos causas al mismo tiempo. Adentro, los fibroblastos producen cada vez menos colágeno: eso lo trabaja tu sérum, y lleva semanas. Afuera, el sol, los gestos y los años dejan marcas en las capas externas, y ahí los activos tienen que llegar directo. La piel, sola, los frena. La microinfusión abre microcanales invisibles y los deposita justo donde están las marcas.
Cargás, esperás 2 minutos, aplicás
Cargás el aplicador con el sérum del kit y lo dejás boca abajo 2 minutos para que el cabezal absorba. Después lo pasás suave por frente, ojos, mejillas y cuello. El sérum se absorbe solo: no hay que enjuagar ni esperar nada.
Apenas se siente
Las microagujas son tan finas como un cabello: abren microcanales invisibles sin dolor. Lo normal es un enrojecimiento mínimo que cede en pocas horas. Sin anestesia, sin recuperación, sin turno. Y cada sesión con un cabezal estéril nuevo.
Esa misma noche, tu sérum como siempre
La microinfusión no reemplaza al sérum: lo acompaña. Una sesión cada 15 días, 5 minutos, y entre sesión y sesión tu Velarí todos los días. Dos frentes, una sola rutina.
Las clientas cuentan lo mismo: la piel más lisa y con glow al día siguiente, un enrojecimiento mínimo que se va en horas, y las ganas de volver a hacerlo a los 15 días. Más de una lo consultó antes con su dermatóloga. Sin milagros: constancia, y el sérum todos los días.
Aplicador de acero médico, cabezales estériles de un solo uso, 2 viales del sérum (un mes de tratamiento) y la videoguía para la primera vez. Los institutos de estética cobran entre $80.000 y $200.000 por una sesión de microinfusión. Acá cada sesión te sale menos de $25.000, y la hacés en tu casa.